Pequeña,
Según parece, no querías cumplir años. Sin embargo, vos y yo sabemos que en el fondo es una de las mejores cosas que te podía pasar.
Este es el segundo cumpleaños que comparto con vos pequeña, y son nada más y nada menos que 18 años los que te llegan. Y ahora que lo pienso, no quiero hablar como novio, sino como amigo. Como ese que tantos recreos te compartió con idioteces, anécdotas y carcajadas.
Pensaba cómo es posible que siendo tu amigo nunca te canté el feliz cumpleaños y nunca te abracé diciéndote lo contento que estaba de saber que un año más en tu vida sería un año más en la vida de los dos. Que cumplir años es más que regalos y tener mensajes de texto de muchas personas, es más que un documento para mostrar y entrar a Mall de una vez por todas, más que soplar una vela quebrada pero con onda. Es más que todo eso! Sin embargo… no sé qué es específicamente, pero lo hermoso es que pude estar presente!
No creés que podría haber sido distinto? No te lo imaginaste de otra manera? Yo si, de miles de formas distintas, pero en muy pocas estaba involucrado. Nunca pensé ser uno de los primeros en saludarte y hasta el día de hoy no lo creo. Es tal vez porque el cariño que te tengo me pone ansioso y espero los últimos 3 minutos del 2 de abril con el mensaje escrito y el dedo en el “SEND”.
No muchas personas se acordarán, y no muchas más te felicitarán, pero sabés que al menos 2 de ellas soy yo! Yo como tu amigo y yo como tu novio. Aún no entiendo cuál de los 2 soy en ese día. Es un poco por la envidia que el amigo siente al novio de compartir esa fecha especial con vos Cielito Lindo, porque tu amigo nunca lo vivió a pleno y eso me da un poquito de tristeza. Conozco poco de tus cumpleaños anteriores y me incomoda... Pienso en "cómo no te conocí antes?", pero tal vez, fue el momento exacto en que intercambiamos confianza...
Infinitos cumpleaños dijiste, ojalá así sea. Porque para mí, cumplir años dos veces al año es lo mejor que nos puede pasar. Estar pensativo un mes entero de qué sorpresa le daremos al otro. Si será algo íntimo o algo divertido, si será algo digno de guardar con los cachetes colorados o será algo digno de mostrarle a todo el mundo con una risa que haga doler los cachetes. Vos me entendés… jeje!
Pensar que sea lo que sea, lo que vaya de mí en un 3 de abril para vos será especial me da vergüenzita pero me pone contento sobre manera! Es que quiero ser un amigo especial, pero ni siquiera por ese día puedo dejar de amarte tanto, como para disimular la ternura de mi abrazo a tu cuerpo con el “feliz cumpleaños peque…” al oído. Seguramente un amigo no puede hacerlo de esa manera, pero… quiero que sea de amigo? No lo sé… te quiero novia mía y te amo amiga… y viceversa… o… AMBAS DOS!
La foto a lo Romeo y Julieta demuestra que el aire de “novios definitivamente” flota latente y el resto lo puede inhalar… con favoritismos o contrariedades se acepta y espero que sea así para siempre… porque es el segundo cumpleaños (tuyo) que compartimos pero seguro no el último… y serán tantos que perderé la cuenta en el enamoramiento que siento y nuestros deseos de que de a ratos se pare el tiempo…
Que contrariedad no? Infinitamente juntos, pero eternamente juntos también…
Y un clásico… como sea Oli, te quiero mucho…
Con mucho Amor y Paciencia con límites lejanos, -Felipe- o… tu más que amigo el 12 de julio…
Virá! Virá! Vení virá que linda la carta que te escribí virá!
P.D.: “A que no sabés qué…
P.D.2: Te quiero mucho…”
P.D.3: “A que no sabés otra cosa…
P.D.4: Te quiero mucho otro cumpleaños más…”